martes, 21 de junio de 2016

Cómo hacer bolsas sensoriales

BOLSA SENSORIAL CON GEL
Para crear esta bolsa sensorial sólo necesitaréis:
·         Bolsa zip para congelar
·         Gel fijador para el pelo
·         Cinta adhesiva
·         Purpurina, canicas, letras, conchas…básicamente, cualquier cosa que puedan mover y deslizar con sus manos a través del gel.

Llenad la bolsa con gel o el material que hayáis escogido. El gel es un buen recurso ya que al ser bastante denso requiere una mayor manipulación.

Después escoged que tipo de materiales queréis mezclar con el gel. Su elección en muchas ocasiones dependerá de los objetivos que persigamos. Si es una simple experimentación sensorial, bastará cualquier objeto (siempre que no sea puntiagudo o con aristas), mientras que si queremos reforzar la lecto-escritura podemos poner unas letras dentro de la bolsa, igual con unos números si estamos trabajando la numeración, o con conchas, caracolas o diferentes elementos del mar si estamos inmersos dentro de un proyecto como el océano y queremos trabajar  vocabulario.

Nosotros en una de las bolsas añadimos letras de goma eva y cada vez que encontraban la letra que les pedía, tenían que decir palabras que empezaran con ese sonido. 

En otra bolsa pusimos botones de colores y de distintos tamaños, en esta ocasión nuestra misión era intentar agrupar los botones siguiendo el criterio marcado (tamaño o color).

Y en otra bolsa simplemente añadimos canicas y purpurina, dando prioridad en este caso, a la experimentación sensorial.

Es importante apretar la bolsa lo máximo que podáis para sacar todo el aire y cerrad la bolsa. Comprobad que está bien sellada. ¡Y comprobadlo otra vez!

Es recomendable sellar las bolsas por arriba con cinta adhesiva gruesa para que no puedan abrirlas. También podemos reforzar los laterales para evitar posibles fugas.

Estas bolsas no sólo son una excelente experiencia sensorial sino que su manipulación favorece el desarrollo óculo-manual y la motricidad fina mientras mueven los objetos por dentro de la bolsa empujándolas con los dedos.

BOLSA CON ESPUMA DE AFEITAR O GEL Y COLORANTE

ES RECOMENDABLE DEJAR QUE LOS NIÑOS SE IMPLIQUEN EN ESTE PROCESO.

Repartid las bolsas y dejad que añadan la espuma de afeitar y la coloreen con el colorante alimentario. Dejadles manipular, estrujar y apretar todo lo que quieran. Con la presión y el movimiento, el colorante irá tiñendo la espuma y se mezclaran los colores creando una experiencia visual maravillosa.

Una vez ya hayamos experimentado la combinación y mezcla de colores, podemos utilizar las bolsas para explorar el tacto o emplearlas como pizarras mágicas para practicar grafismos o escribir números o letras…


Si disponéis de una mesa de luz podéis magnificar aún más la experiencia sensorial. Pueden dibujar apretando y deslizando el dedo, quedarán fascinados al ver como los colores cambian y se entremezclan entre si.

Una alternativa a la mesa de luz puede ser pegarlas en una ventana con un poco de celo o washi tape. Veréis como no os dejarán despegarlas en unos días, queda precioso y les encanta ver los cambios en los colores a través de la luz del sol.

O simplemente podéis añadirlas a vuestro rincón sensorial o de ciencia y dejar que los niños las manipulen y experimenten con ellas. Veréis como la combinación de los colores brillantes y el tacto suave y gustoso del gel las hace irresistibles.

BOLSA CON ACEITE DE BEBÉ Y COLORANTE

Esta bolsa es muy fácil de hacer y el resultado es bastante espectacular.

Coged la bolsa para congelar y llenadla con aceite hidratante para bebé. Añadid algunas gotas de colorante alimentario y un poco de agua. Si queréis conseguir el efecto de lámpara de lava como en las fotos, aseguraros de poner poca agua y añadirla siempre al final. Sacad todo el aire que podáis y cerrad la bolsa. Asegurad los laterales con cinta adhesiva y a disfrutar.

Veréis como los niños parecen hipnotizados mientras juegan con las burbujas de color, rompiéndolas y volviendo a presionarlas para juntarlas otra vez, sacudiendo la bolsa para contemplar como bailan miles de burbujitas y acaban volviendo a su estado inicial. ¡Les encanta!

Así que animaros, ya veis que son muy fáciles de hacer y podéis rellenarlas con cualquier cosa que se os ocurra. Los niños disfrutarán mientras trabajan la motricidad fina y experimentan manipulando distintas texturas.
From: 3 ways 2 teach

Uso con fines educativos

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